lunes, 27 de agosto de 2007

VERÓNICA LANGER ES... BERNARDA ALQUICIRA


Aunque originaria de Argentina, Verónica Langer es, a estas alturas, más mexicana que el mole. Dueña de una intensa y larga carrera que ha abarcado teatro, cine y televisión, Verónica estuvo a punto de trabajar alguna vez con el mismísimo Carlos Enrique Taboada. Y aunque aquel “coqueteo” nunca se concretó, el destino quiso que la actriz terminara reencarnando a uno de los personajes más icónicos de este extraordinario guionista y director en la nueva versión de Hasta el viento tiene miedo. Estamos hablando, por supuesto, de Bernarda, la antagonista de Claudia y jefa suprema de la Casa Alquicira; rol que en la versión original recayó en la también argentina Marga López.


Ganadora del Ariel a la mejor actriz de cuadro por su papel como la mamá de Miroslava, en la película de 1993 del mismo nombre, a Verónica la recordamos por películas tan destacadas como Novia que te vea, La orilla de la tierra, Todo el poder, Y tu mamá también, El crimen del padre Amaro, y por supuesto, la famosa telenovela Mirada de Mujer. Recientemente participó en Niñas mal y El Búfalo de la Noche; y bueno, después de Hasta el viento tiene miedo, se prepara a estrenar a principios del próximo año la comedia El viaje de la Nonna, de Sebastián Silva.

Queda con ustedes la primerísima actriz Verónica Langer…


¿Qué puedes contarnos de tu personaje?

Bernarda Alquicira es una profesional preparada y brillante que -en teoría, al menos- quiere ayudar a sus pacientes a salir adelante. Sin embargo, comete una serie de errores, en los cuales ella misma queda atrapada y que la obligan a mentir. Esta mentira es la que descompone todo. Una institución fundada en la mentira lleva en sí misma su condena. Bernarda quiere subsanar estos errores con un falso autoritarismo que, a la vez, la va aislando cada vez más. Sus carencias afectivas la llevan a cometer, incluso, actos imperdonables.


¿Hubo alguna escena en particular que te hizo aceptar la película o que consideraste un reto?

Me gustaron las escenas en las que Bernarda ejerce sus dotes de terapeuta; ahí es un tanto diabólica, pero a la vez convincente y segura, parece dueña de sí misma y de la situación. También me encantó hacer las escenas de terror. Lo más difícil es a veces lo más atractivo, así que no las separaría necesariamente. Fue endiabladamente difícil hacer la secuencia final en la que se desatan todos los problemas que tienen Lucía y Bernarda. Fue difícil porque la hicimos en la madrugada, con un frío de los mil demonios y en muy poco tiempo. Y bueno, claro, la escena en sí era difícil. Pero hubo también una gran intensidad emotiva y eso se agradece. Escenas de fantasmas, puertas que se abren y se cierran, viento y lluvia son también difíciles, ¡pero inusuales en nuestro cine y muy emocionantes!


¿Crees que la película va más allá de ser una simple historia de miedo?

Creo que Hasta el viento tiene miedo aborda una amplia gama de temas. Entre otros, la soledad. Y el terror como reflejo de la propia locura. Bernarda se sabe sola irremediablemente. Ha perdido a sus afectos, pero no es capaz de construir otros. Esta incapacidad de amar es lo que la lleva a la locura. Aquí también se juega con la ambigüedad. ¿Dónde empieza la locura? ¿Dónde termina lo sobrenatural? O viceversa.


¿Cómo fue tu relación con el resto del reparto y el director?

¿Mis compañeras? Maravillosas todas y cada una de ellas. No hay nada mejor en la vida que conversar acerca de la actuación, el cine y la vida con un grupo de compañeras en la madrugada y darte cuenta que, finalmente, nuestra fantástica profesión nos unifica más allá de las barreras generacionales y las vueltas de la vida. Se hacen unas relaciones perdurables y profundas en un camper en plena madrugada. Las quiero. Creo que todas pusimos el corazón en la película. Eso por un lado, porque en el aspecto laboral también me encontré con actrices comprometidas que construyeron sus personajes con pasión y verdad… En cuanto a Gustavo, es un gran director, y ¡muy joven! Sabía lo que quería y en cada minuto del rodaje luchó por hacer su película, por construir el universo que había soñado. Y eso me parece que habla de su inteligencia y de su valentía. También sabe acercarse a las actrices con respeto y generosidad. Es un hombre muy sensible. Yo fui a hacer el casting sin tener idea de la película, sin conocer a Gustavo. Jamás pensé que me fuera a quedar. Cuando me avisaron que me había escogido, di un salto. Todo un reto. Gracias, Gustavo.


¿Ya viste la versión original? ¿Qué opinas de ésta?

Sí, ya la vi y lo que podría decir es que el público va a encontrar otra película en la nuestra. Es muy diferente. Podría decir que esta versión está inspirada en la anterior, pero nada más. Creo que los personajes y las situaciones profundizan en cosas que la otra sólo insinuaba. No es ni mejor, ni peor, sólo diferente. Hay que ver esta nueva versión porque no cualquiera hace una película de terror en este país... ¡donde sólo las águilas se atreven!

10 comentarios:

Mauricio Guzmán dijo...

Me gusta la elección de la señora Langer para el papel. Suena a un papel que, sin duda, fue un reto. ¡Felicidades!

Paduchina dijo...

Hola!!! Ya estoy de nuevo por acá. Me encanta esta actriz, desde que la vi, por primera vez, en la telenovela de Mirada de Mujer; su actuación en Novia que te vea, me fascinó, también. La veo tan natural, tan fresca, que me creo el papel que esté interpretando. Ya la veo intalada en el papel de directora, WoW! En fin, te debo muchos comentarios, poco a poco te los voy pagando. Un abrazo y bonita semana

WIND MASTER dijo...

Mauricio: Como siempre, gracias por tu comentario...

Paduchina: ¡Qué milagro! Bienvenida de nuevo. ¿Pos dónde andabas? Un abrazote y gracias por tu comentario sobre Verónica Langer.

Silvia Pazos dijo...

Muy buena la entrevista con Verónica Langer. Se nota que es una actriz inteligente y comprometida. Estoy segura que va a lucir mucho en el rol de Bernarda.

Paduchina dijo...

Dónde andaba? Pues. Mi querido Wind Master, viviendo las noches y días más largos de mi vida. Viviendo y sobreviviendo la experiencia de un huracán. Un huracán que venía a cobrar la cuota que alguna vez tenemos que pagar los que vivimos en el paraíso, y venía no sólo enojado sino furioso. Un huracán, que quiso sorprendernos, pero el sorprendido fue él, puesto que nos encontró a todos protegidos, encontró a un pueblo que no se deja vencer, y así soltó tus vientos, pero como el de tu película… Hasta él tuvo miedo de hacernos daño, porque somos todos, ellas y ellos, uno solo. Siete, ocho horas bajo la fuerza de los vientos, y otra vez recibir los rayos del sol que en este rincón de la patria se reciben primero, y a re-comenzar otra vez. Aquí estoy, Wind Master, te continúo leyendo. Un fuerte abrazo

WIND MASTER dijo...

Paduchina: ¡Vientos huracanados! Bueno, ahora tengo, al menos, una idea de por dónde vives. Me alegra que el huracán no pasara a mayores y que nos sigas escribiendo desde el paraíso. Besos.

Juan José Meza dijo...

Siempre imaginé a Helena Rojo o Diana Bracho como Bernarda en un remake de "Hasta el viento tiene miedo". No conozco mucho a Verónica Langer, pero veo que tiene el tipo duro y al mismo tiempo introspectivo de Marga López. Espero que haya hecho una buena labor.

Colmillito Chocolatero dijo...

Ahh espléndidas fotos de Verónica Langer!! e indudablemente el Sr. Moheno tuvo una muy buena elección al escogerla para el papel de Bernarda!! Enhorabuena!!

Un abrazo a todos, y que bueno verte por acá Paduchina!
Saludos, nos estamos leyendo.

Baygón!

Martín Bosques dijo...

Me gusta Verónica Langer para el papel. Espero que no sea una villana tan "cakle cakle" como la de la original. Sí, porque por muy clásica que sea la primera versión, la verdad es que Marga López hacía un papel muy de caricatura. Realmente espero que esta nueva Bernarda sea diferente, más humana...

malpasz dijo...

Martin Bosques: Que curioso que dices villana "cakle cakle", pues precisamente Veronica usó ese término para denominar lo que no quería convertir su personaje. Estoy seguro que este papel va a dar vuelta al país por mostrarse humano, con un lado oscuro fuerte y siempre dispuesto a llevarnos a asomarnos al abismo.