viernes, 17 de agosto de 2007

HASTA EL VIENTO TIENE... ¡RISA!

La entrada de ayer con Verónica Falcón/Victoria Salazar estuvo tan desquiciante y bellamente dramática, que decidimos despedir esta ardua semana de trabajo con algunas de las imágenes más cándidas de la filmación de Hasta el viento tiene miedo. Sí, fue un rodaje duro, pero como las siguientes imágenes evidencian, las risas nunca faltaron. Disfruten.


¿A poco no son una chulada estas niñas?


Liz, Magali y Mafer echando la mona con Mónica Dionne colándose al cuadro.


Vale, Magali y Liz. ¿Quién dice que las mujeres no son "lenguas"?


Golosas. Liz y Mafer intentando besuquear a Edher Campos, el segundo asistente de dirección.


Liz y Martha con su osito... perdón, el director.


Danny la ruda, rodeada por sus secuaces.


¿Thriller, de Michael Jackson?


Martha al final de una larga jornada. ¡Bye, que tengan un bonito fin de semana!

jueves, 16 de agosto de 2007

VERÓNICA FALCÓN ES VICTORIA, LA ENIGMÁTICA ENFERMERA DE LA "CASA ALQUICIRA"

Verónica Falcón nació en la Ciudad de México el 8 de Agosto de 1966. Estudió con directores de gran prestigio como Larissa Eyromina, del Teatro de Arte de Moscú; John Peck, del American Academy of Dramatic Art; Don Richardson, director ganador de los premios Emmy y Peabody; así como con el muy reconocido director teatral norteamericano Gene Frankel. Verónica ostenta también la carrera de coreógrafa: estudió un curso de postgrado en coreografía en el prestigiado Laban Centre for Movement and Dance, en Londres.


Como actriz ha trabajado en cine, teatro y televisión. Intervino en El callejón de los milagros, de Jorge Fons, y ha participado en varios cortometrajes. Como coreógrafa ha colaborado para la Compañía Nacional de Ópera de México, en Bellas Artes, bajo la dirección de Benjamín Cann y de Hernán del Riego, en las puestas Wozzeck y La Italiana en Alger, respectivamente.

En la televisión mexicana, Verónica es conocida por su capacidad de coreógrafa, pues durante mas de una década ha colaborado en importantes producciones de programas musicales, especiales y telenovelas. Su más reciente participación como actriz fue en las miniseries 13 Miedos y El Pantera.

En Hasta el viento tiene miedo, la versátil y camaleónica Verónica Falcón interpreta a Victoria, la enigmática enfermera de la Casa Alquicira y de quien nos cuenta más en la siguiente entrevista:

Háblanos de tu personaje…

Victoria es una mujer extraordinariamente sola y está totalmente entregada a su trabajo como enfermera de la Casa Alquicira, pues es todo lo que tiene; es leal, es perfeccionista, no le interesa ni el amor, ni el sexo. En esta vida tan estricta, tan rutinaria, tan precisa, ella se siente segura, en control, protegida. No está cómoda con su cuerpo. Su misma asexualidad y temor a sentir no le permiten manejar su cuerpo de una manera enteramente normal o relajada. Es un testigo silente, una observadora. La Casa Alquicira es el único hogar que tiene.


¿De qué trata para ti “Hasta el viento tiene miedo”?

Más allá de la trama sobrenatural, la película trata para mi de la soledad. Porque en este grupo de mujeres tan absolutamente diferentes, todas están solas, todas necesitan de la clínica y de las demás. Es interesante ver cómo cada una enfrenta o no esta soledad, esta enorme necesidad de pertenecer. Y cómo crean una “familia” disfuncional, pero finalmente una familia.

¿Qué puedes contarnos de tu experiencia de trabajo con tus compañeras actrices?

Fue una experiencia muy enriquecedora, no sólo por trabajar con actrices profesionales y talentosas, sino por las mujeres atrás de cada una de las actrices. Todas interesantes, todas divertidas, todas generosas. Fue un placer; pocas veces en un ensamble de puras actrices se da esta química.

¿Cómo te sentiste en el set?

Muy bien porque Gustavo Moheno es un director absolutamente apasionado. Aún con la presión de ser una ópera prima y de la realización de la misma en las condiciones de tiempos, presupuesto, etcétera, jamás se detuvo pasara lo que pasara; tomó cada problema, cada instante, cada contratiempo y terminó su película con todo y contra lo que viniera. En todo el rodaje jamás perdió el foco, no dejó de rodar, no paro contra nada y pagó el precio de su entrega. Eso a mi me pareció admirable y me inspiró. Siempre me hizo sentir contenida como actriz, escuchada, respetada. Siempre con una sonrisa, con un espacio para las preguntas, para las propuestas. Gustavo me otorgó un espacio seguro para realizar mi propuesta de personaje, me permitió, me estimuló a llevar a mi personaje a donde creí que tenía que ir, por arriesgado que fuera. Riesgo que lo tomó conmigo y me acompañó. Fue un placer trabajar con Gustavo y lo volvería a repetir sin dudarlo un segundo.


¿Viste la película original? ¿Qué puedes decir que encontraremos en esta nueva versión?

Es otra visión, 40 años después, con problemáticas actuales, de mujeres y jóvenes actuales. Es una película donde hay mucho más de lo que aparentemente creemos ver. El terror, aquí, toma muchas formas.

Breve biografía de Victoria Salazar
Por Verónica Falcón

A los tres años y medio de edad Victoria fue rescatada de su madre y su padrastro por el departamento de servicios sociales del Ministerio Público. Esto fue gracias a la notificación de la jefa de enfermeras de la clínica 11 del Seguro Social, quien después de dar de alta a la niña por quinta vez, dio aviso a las autoridades.


La madre de Victoria perdió la patria potestad de la niña y aliviada de que alguien le quitara la responsabilidad de encima, jamás la volvió a buscar. La niña terminó en una casa hogar de las Carmelitas Descalzas, en Coyoacán, y fue entonces que comenzó a vivir.

A los seis años, la niña por fin se atrevió a hablar. Hasta entonces, las monjas la habían creído sordomuda. Victoria creció siendo una niña introvertida y sumamente tímida; sin embargo, su gran inteligencia e inquebrantable fuerza de voluntad siempre fueron evidentes. Trabajaba incansablemente para ser la mejor alumna del orfanato: era absolutamente perfeccionista y precisa en todo lo que hacía. A veces, incluso, parecía un poco como si no existiese. Poco a poco, en la niña se fueron manifestando diversas fobias y obsesiones; su único apoyo para controlarlas era el de la hermana María, la enfermera del convento, quien se apiadaba de la solitaria niña.

Victoria sonreía poco, nunca reía y jamás hizo amigas de su edad. La única amistad que formó durante todos sus años en el convento fue precisamente con la hermana María, quien estaba encargada de la enfermería. Sus fobias y problemas de salud la llevaban constantemente con la enfermera, quien poco a poco supo cómo penetrar la coraza de la niña formando con ella una especie de amistad.

La madre superiora también sentía un afecto especial por la niña y llegado el tiempo fue ella precisamente quien la apoyó para conseguir una beca en la Escuela Nacional de Enfermería. La niña, quien ahora ya era una adolescente, siempre quiso ser enfermera, como la hermana María. Su gran ambición era graduarse y regresar al convento a asistirla. No conocía otro hogar y no quería conocerlo. Para Victoria su vida comenzaba y terminaba en el convento.

Victoria jamás se enamoró, era básicamente asexual; no tenía interés alguno en el sexo o en cualquier relación interpersonal a excepción de su amistad con la hermana María y su admiración por la madre superiora. Le incomodaba sobremanera cualquier tipo de contacto físico.


El único placer sensorial que tenía era el baño, pues era obsesivamente limpia. Si podía, se llegaba a bañar hasta tres veces por día. Como una de sus mayores fobias tenía que ver con el pelo, se rasuraba todo el vello de su cuerpo, a excepción de la cabeza. De hecho, su único artificio era la decoloración de sus cejas, las cuales no se animaba a rasurar pese a que tampoco las quería ver. Jamás usaba maquillaje o perfume y sólo vestía su desgastado uniforme día tras día.

Victoria era de una inexpresividad y falta de emotividad absolutas, pero podía deshacerse en llanto o inmovilizarse por minutos si encontraba un solo pelo en la pared del baño. Le costaba trabajo moverse como las demás personas, era un poco torpe y descoordinada con su cuerpo ya que hasta antes del convento llegó a pasar hasta doce horas amarrada en su cuna mientras su madre y su padrastro salían.

Victoria logró su ambición, se graduó con honores de la Escuela Nacional de Enfermería y regresó tal y como lo había planeado al convento. Cinco años después, la hermana María murió y Victoria se volvió a sumir en un impenetrable silencio por casi tres años.

La alumnas la llamaban “la muda loca”. Victoria pasaba sus días en la enfermería y sus madrugadas en los viveros donde corría obsesivamente, primero para tratar de controlar su movimiento, pues su falta de coordinación era un constante recordatorio de su vida anterior al convento, y después porque sentía una especie de placer al hacerlo.


Eventualmente, el convento fue cerrado y las monjas enviadas a diferentes lugares. Una vez más, gracias a la madre superiora, Victoria encontró una nueva vida: la monja le consiguió hogar y trabajo con un astrólogo que vivía solo en una casona del campo. Victoria cuidó por años al anciano con su dedicación acostumbrada y aunque al principio la enfermera se resistió al cambio, poco a poco encontró un silencioso y nuevo hogar.

Al morir, el anciano donó su mansión a una clínica para adolescentes perturbadas dirigida por la psiquiatra Bernarda Alquicira, hija de un viejo amigo. La única condición que el anciano impuso para la donación fue que emplearan a Victoria y le dieran techo y alimento.

Victoria, agradecida con el anciano, trabajó aún con más dedicación para su nueva jefa. Al principio se sentía incómoda e intimidada por la especialista, pero poco a poco se acostumbró a ella y comenzó a admirarla. Al pasar el tiempo, Victoria encontró en la clínica lo más parecido a una familia. Adela, la cocinera que trajo Bernarda, y su parienta, Sara, se convirtieron un poco en la “familia” de Victoria; con ellas se sentía segura y en paz. A Sara, la muda, Victoria le tenía un especial afecto pues se identificaba con su silencio.


Victoria siguió siendo casi monástica en sus costumbres y espartana en sus hábitos: era parca en todo. Parca con sus palabras, con sus afectos, con su arreglo, con sus posesiones, con su alimentación. No entendía ni el lujo, ni las risas, ni el exceso, ni las lágrimas. Para ella, las pacientes de la doctora eran seres incomprensibles: niñas ricas mimadas y autodestructivas. Sin embargo, muy en el fondo, sentía una gran empatía por la soledad de cada una de ellas. Las internas respetaban a Victoria por instinto, por temor. No sabían cómo leerla. Su perfección y obsesiva dedicación las atemorizaban. Se mantenían a distancia pues no sabían qué esperar de ella.

Más tarde, cuando Victoria conoció a la doctora Lucía Franyutti, quien se convertiría en el brazo derecho de Bernarda, sintió una abierta admiración por ella y ésta gravitaba inconscientemente hacia la ginecóloga y experta en nutrición cada que le era posible. Lucía era todo lo que Victoria jamás sería. La doctora Franyutti era como un rayo de optimismo en la Casa Alquicira, querida por las internas y respetada por la jefa, la psiquiatra Bernarda.

Victoria pocas veces sonreía y cuando lo hacía era generalmente gracias a Lucía.

En la Casa Alquicira, Victoria se convirtió en un testigo sabio, leal y silente de los ires y venires del lugar. Una mujer dispuesta a guardar los secretos con su vida, pues si algo se llegara a alterar era su propia vida la que estaría en juego ya que no tenía otro hogar y tampoco deseaba tenerlo. Su lealtad era absoluta. Su hogar, su trabajo y su mundo eran la misma cosa y por tanto inalterables.

A lo largo de lo años, Victoria ha guardado silencio. Victoria ha visto, ha sabido, se ha enterado. Victoria ha condonado lo que sea para no alterar el estatus quo o su forma de vida.

En el mundo de Victoria, tan vacío, tan lleno de soledad, sólo los gritos de las pacientes hacen ruido... pero ella seguirá en silencio el tiempo que sea necesario...

miércoles, 15 de agosto de 2007

POSTALES CALIFORNIANAS DE LIZ VALDEZ

Tres de las actrices de Hasta el viento tiene miedo -Martha Higareda, Valeria Ciangherotti, Elizabeth Valdez- están viviendo estos días en Estados Unidos. Hoy, Liz Valdez, nuestra querida Ivette, nos cuenta cómo le está yendo por aquellos lares y nos regala las siguientes imágenes:


HOLA...
En marzo pasado tomé la decisión de irme a Los Ángeles para estudiar inglés. “¿Por qué a Los Ángeles si ahí todos hablan español?”, me decían todos: mis amigos, mi familia. Pero para mí era tan claro que sólo respondía: “es algo estratégico”. Y desde la primera vez que contesté de esta manera dio resultado: ¡todos cambiaban de tema! Así que el 6 de mayo de 2007, con todo preparado, llegué a Los Ángeles.

Las primeras palabras que escuché llegando al que sería “mi nuevo hogar” fueron “¡no shoes, no shoes!”. Eso me dijo la dueña de la casa de dormitorios, una coreana muy seria que sólo sabía algunas palabras en inglés y nos obligaba a poner los zapatos en la entrada de la casa. Días después conocí a mis “roommates”: dos japoneses, dos taiwaneses y, bueno… una bola de coreanos.


Luego entré a la escuela de inglés. El 80% de los estudiantes eran japoneses, 18% asiáticos y el 2% restante éramos latinos. Por un momento sentí una enorme tranquilidad de saber que practicaría el inglés con gente que tendría “una clara y excelente pronunciación” (¡!) ¡Esos asiáticos, ja, ja! ¡Me costó tanto poder entenderles! Para nombrar "Hollywood" decían "jarriot" y al principio pensé que se referían al famoso hotel. También me causaba mucha risa cómo pronunciaban mi nombre: siempre me decían “Lisabes”. En fin, los adoré, ¿qué más puedo decir?


¡Aprendí tanto de la diferencia de culturas! Lo primero es que los asiáticos mueven su manita de la misma forma para decir “hola” y “adiós”... ¿Y yo cómo iba a saber la diferencia?... Luego, cuando saludé de beso a mis compañeritas asiáticas, de inmediato se echaron para atrás temerosas de que les iba a hacer algo. Claro, no faltó el coreano que se quiso aprovechar de la costumbre latina del “beso y abrazo” y al rato ya sólo me buscaba para, según esto, "despedirse", ja, ja, ja.

Por cierto, he quedado impresionada con los lugares que he visitado: San Diego, Santa Bárbara, Venice beach, Santa Mónica, Malibú, Disneylandia, los Estudios Universal, Magic Mountain, Yosemite Park, entre otros.



De las cosas mágicas que me pasaron durante la segunda semana de mi estancia en Estados Unidos fue que un muy buen amigo me invitó a una fiesta y ahí conocí a un mánager. Le di mi demo para que viera lo que he hecho en cine y, bueno, para no hacer el cuento más largo, él es ahora quien me representa.

Ya terminé al fin mi curso de inglés y me mudé a otro lugar donde estoy muy contenta compartiendo piso con una francesa y una mexicana. Y, bueno, estoy en proceso de obtener mi visa de trabajo. ¿Cómo la ven?

Todo esto no significa que no los extrañe. Pero nos veremos muy pronto, promocionando "Hasta el viento tiene miedo".

¡Les mando saludos y besos desde Los Ángeles!

Elizabeth Valdez

martes, 14 de agosto de 2007

OTRA VEZ "EXCÉLSIOR" SOBRE LA IMPORTANCIA QUE ESTÁN COBRANDO LOS "BLOGS" DE CINE...


La otra pantalla

Varios directores mexicanos han encontrado en internet una nueva forma de promocionar sus películas y compartir con el público cada detalle de sus realizaciones

Por: Salvador Franco Reyes
11/08/2007


La noticia de que Carlos Reygadas se convertiría en distribuidor de Luz silenciosa, su propia película, surgió a través de un blog, creado por el equipo de No Dream Cinema y Mantarraya, las empresas que han producido las tres películas del cineasta mexicano. Lo interesante aquí, además por supuesto de la incursión de Reygadas y Jaime Romandía en la distribución de largometrajes, es la herramienta que están utilizando los creadores para dar a conocer la información: los blogs en internet.

Además, en luzsilenciosa.blogspot.com se pueden descargar fotografías del rodaje, entrevistas con el realizador, comentarios sobre la comunidad menonita y una serie de textos escritos por los actores Miriam Toews, María Pankratz y Cornelio Wall Fehr, quienes reflexionan sobre su participación en la cinta, ganadora del Premio del Jurado en el Festival de Cannes.


Pero Reygadas no es ni el primero, ni el único en utilizar los blogs como una herramienta de comunicación con el público.

Gustavo Moheno y Julián Hernández, directores de Hasta el viento tiene miedo y Rabioso sol, rabioso cielo, respectivamente, han publicado en el ciberespacio sus propios blogs, donde comparten material audiovisual que difícilmente podría aparecer en medios tradicionales como la televisión, los impresos o la radio.

“El blog pretende ser un vehículo alternativo para subir cosas que no encuentran espacio en los medios de comunicación o en la página oficial de la película. La idea es nutrir el blog constantemente con información y detalles del rodaje, pero también queremos que los coguionistas y las actrices escriban sobre su experiencia en la filmación”, explicó Moheno en entrevista.

En hastaelvientotienemiedo.blogspot.com también se pueden encontrar entrevistas, fotografías, videos y hasta canciones que aprecerán en la cinta protagonizada por Martha Higareda, Danny Perea, Magali Boysselle y Fernando Luján.

Por otro lado, Hernández decidió crear el sitio electrónico rabiososolrabiosocielo.blogspot.com desde antes de iniciar la filmación de su cinta.


“Todo empezó porque Joaquín Rodríguez está como actor en la película y él me propuso hacer una bitácora de rodaje. Verónica Gutiérrez, quien falleció durante el transcurso de la filmación, propuso la idea de crear un libro de ensayos, como en el teatro, para después publicarlo.

“Pero la idea se modificó en el camino y Ulises Pérez, el script, retomó el proyecto y empezó a escribir Desde adentro del set, comenta el director de Mil nubes de paz... y El cielo dividido.
Hasta los detalles más íntimos

El sitio es tan extenso que hasta incluye fotos del equipo de tramoya, maquillaje, técnicos, vestuario y arte. Es más, la intimidad del blog de Rabioso sol, rabioso cielo es tal, que Julián hizo públicas las diferencias que tuvo con uno de sus actores.

“Una de las instrucciones para Ulises era que podía hablar, siempre cuidando el no atentar contra la dignidad de nadie.

“Entonces yo tuve algunas diferencias con los actores, en particular con Jorge Becerra, quien tenía conflictos por algunos desnudos frontales y escenas de masturbación. Puse eso en el blog y después me reclamó, pero todo quedó ahí”, recuerda Hernández, cuyo sitio también cuenta con ligas para algunos videos de Youtube.

El estreno de Rabioso sol, rabioso cielo está programado para el próximo 7 de septiembre.
Para las divas también hay


Issa López también es fan asidua de los blogs. A pesar de que su cinta Efectos secundarios ya se estrenó hasta en DVD, ella sigue actualizando el espacio efectossecundarios.blogspot.com, en donde además de mostrar imágenes de sus locaciones para Casi divas (su siguiente película), tiene fotos de su mascota, de su amuleto de la suerte y un espacio en el que chatea con los amigos que se logran colar a la página.


Publicado en Excélsior el 11 de Agosto de 2007.

lunes, 13 de agosto de 2007

¿QUIERES CONOCER A MARTHA HIGAREDA?


Cine PREMIERE, VIDEOCINE y Oro Films te invitan al rodaje del videoclip musical de la cinta Hasta el viento tiene miedo, con la presencia de Martha Higareda. Este sábado 18 de agosto (la locación se informará oportunamente pero será dentro de la Ciudad de México).

*SÓLO PODRÁN PARTICIPAR HABITANTES DE LA CIUDAD DE MÉXICO
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Los ganadores serán las tres primeras personas en contestar correctamente todas las opciones del siguiente cuestionario usando como medio de consulta el blog www.hastaelvientotienemiedo.blogspot.com y la revista Cine PREMIERE de Agosto.

El miércoles 15 serán a dados a conocer los ganadores vía este blog y el website de Cine PREMIERE: www.premiere.com.mx
* Las horas de permanencia en el set de grabación se determinarán según el plan de rodaje.
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BLOG
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1. ¿En qué locación de la Ciudad de México se filmó la primera escena de 'Hasta el viento tiene miedo' el 20 de noviembre del 2006?

2. Según el blog, ¿cómo se llama el novio que tenía Claudia (Martha Higareda)?

3. Dentro de la película, ¿cómo se llama el lugar donde están internadas Martha Higareda y sus compañeras?

4. Según el blog, ¿cuál es la cinta de terror favorita de Danny Perea?

5. ¿A qué temperatura estaban cuando se filmó la escena de la bañera de Valeria Ciangherotti?

6. ¿Qué actriz explica que su personaje "posee una madre que no la entiende y se siente traicionada por ella cuando la manda a la clínica de Bernarda"?

7. Según el blog, ¿a qué congregación religiosa le es fiel el padre de Claudia (Martha Higareda)?

8. Según el blog, ¿a qué le tenía miedo Martha Higareda de niña?

9. Según el blog, ¿cómo se llama el santo patrono de los guionistas?
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CINE PREMIERE
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1. ¿Qué nos dijo el compositor del score acerca de ver o no ver la película original?

2. Según el artículo de la música de Hasta el viento tiene miedo, ¿con cuántas cuerdas se realizó la sesión dos días antes?

3. De acuerdo al compositor, ¿con qué está trabajando el sonido del viento?

4. ¿Por qué exclamó el compositor “¡Qué susto!”?

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Manda un mail a triviascp@editorialpremiere.com con el subject MARTHA HIGAREDA.

viernes, 10 de agosto de 2007

MARTHA HIGAREDA ES CLAUDIA


Con una impresionante carrera forjada en apenas unos cuantos años, Martha Higareda es hoy por hoy la actriz más popular del cine mexicano. Su cinta de romance al estilo ‘Romeo y Julieta’, Amar te duele (2002), de Fernando Sariñana, no sólo se convirtió en un éxito de taquilla, sino que la llevó a abanderar a la nueva generación juvenil de la pantalla grande nacional. Por esta producción obtuvo la Diosa de Plata como Actriz Revelación del Cine, además del premio MTV Movie Award Latinoamérica como Mejor Actriz y las Palmas de Oro por el Círculo Nacional de Periodistas como Mejor Actriz y Revelación de Cine.

Entre las producciones nacionales en las que Higareda ha destacado se encuentran Siete días, de Fernando Kalife; Así del precipicio, de Teresa Suárez; y Sexo, amor y otras perversiones, donde lució en el segmento a cargo de Carlos Carrera. A nivel internacional destaca su participación en La casa de los Babys, del prestigiado realizador nominado al Óscar, John Sayles; mientras que para la pantalla chica Higareda se hizo de fama con sus estelares en las telenovelas Cara o cruz, Enamórate, Gitanas y Las Juanas.

Su estreno más reciente, Niñas Mal, se convirtió en uno de los éxitos taquilleros mexicanos más importantes del 2007 (sólo por debajo de KM 31, de Rigoberto Castañeda) y ocupa el sitio número 7 del Top Ten de todos los tiempos a nivel nacional.

Recientemente, Martha fue nominada al Ariel en la categoría de Mejor Co-actuación Femenina por Fuera del cielo (2006), de Javier Patrón, premio que otorga la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.

Y Martha no para: este año filmó la cinta All Inclusive, del realizador chileno Rodrigo Ortúzar, al lado de Ana Serradilla, Leonor Varela, y Valentina Vargas; amén de saltar a la meca del cine, Hollywood, donde realizó el programa piloto para televisión Skip Tracer, junto a Stephen Dorff y bajo la dirección del nominado al Óscar, Stephen Frears (Relaciones peligrosas, La Reina).

No obstante, en su debut en la pantalla grande estadounidense tuvo como sinodales a Keanu Reeves y al ganador del Óscar, Forest Whitaker (El último rey de Escocia), vía la producción The Night Watchman, dirigida por David Ayer, sobre un libreto original de James Ellroy (Los Ángeles al desnudo).

Queda con ustedes este precioso milagro tabasqueño en entrevista exclusiva para este blog…


Háblanos sobre tu personaje en 'Hasta el viento tiene miedo'…

Claudia es un personaje muy completo. Me gusta porque es muy humana, llena de defectos y cualidades; es una chava muy valiente. Me acuerdo que desde que conocí la historia me impresionaron muchas escenas; de hecho, ahora me viene a la mente una muy particular pero... Bueno, ya estaría contando la película, así que mejor ¡vayan al cine!

¿Hubo una escena en particular que te gustó rodar más que las otras?

Creo que disfruté mucho todas las escenas y no es choro. Me gustó muchísimo el ambiente que formamos todas las actrices y el equipo; hubo mucho compañerismo y eso hace que una película sea mucho más entrañable. Ahora bien, hubo escenas bastante difíciles, sobre todo las que hicimos de noche. La más complicada, sin duda, fue una escena nocturna en la que estaba haciendo muchísimo frío y, bueno, para hacerla aún más cardiaca yo tenía que estar mojada. Físicamente fue todo un reto.

¿Qué te llevas de todas las actrices con las que trabajaste?

Me encantó trabajar con TODAS; hicimos muy buena química pues nos tocaron muchas escenas juntas y de verdad que me la pasé muy, pero muy bien. Creo que en esta película conocí personas muy valiosas de las cuales me llevo gratos recuerdos y muchas enseñanzas.

¿Cómo te llevaste con Gustavo Moheno?

Con Gustavo puedes trabajar muy a gusto. Es un director que sabe escuchar y eso, como actriz, lo agradeces enormemente. Fue muy grato compartir este proyecto con él; creo que es un director muy talentoso.

¿Cómo recomendarías esta película al público en general que se acaba de enterar de su existencia?

Pues que vayan a ver Hasta el viento tiene miedo porque van a sudar, a gritar, a reír, a llorar... Es una película que los va a tener al borde de la butaca y de sus sentidos.



Lo que le contó Martha al periódico Reforma durante el rodaje...

Prueba Martha su temple con los sustos
Por Minerva Hernández
17 de diciembre de 2006

Para Martha Higareda el desafío de protagonizar la nueva versión de Hasta el Viento Tiene Miedo, su primer película de terror, ha representado una experiencia diferente que la ha hecho crecer como actriz y que le ha exigido utilizar su imaginación.




"Es la primera del género de terror que hago y es un reto muy especial porque requiere de efectos y de una actuación diferente; muchas cosas te las tienes que imaginar, tienes que usar la fantasía, no puedes usar los mismos grados de susto todo el tiempo.

"Tienes que imaginarte que te está pasando lo de la escena, o lo que pasaría si de repente tienes muchísimo miedo de saber qué hay abajo de tu cama, cosa que a todo mundo le ha pasado en la vida real; tienes que ponerte en esa situación", dice en relación a su participación dentro de la cinta que dirige Gustavo Moheno.

Además, Martha realizó un proceso de investigación y preparación con el fin de saber cómo desenvolverse en este tipo de relatos, cuyo rodaje finaliza el 23 de diciembre.

Martha interpreta a Claudia, una chica incrédula de los fenómenos paranormales que, de pronto, es poseída por un fantasma en busca de cumplir una venganza.


"Para preparar este personaje estuve viendo películas de terror y en ellas siempre hay de dos: la protagonista que todo el tiempo sabe que hay fantasmas y entonces está temerosa; y la que es totalmente escéptica aunque tú como público sabes que hay algo ahí.

"Es el caso del personaje de Claudia, es una chava escéptica pero que por todas las cosas que le van pasando, le empieza a 'caer el veinte' de que sí hay algo raro".

Y aunque considera que la gente la percibe en otro tipo de personajes, Martha se dice satisfecha por el aprendizaje y confía en ganar proyección como actriz gracias a papeles que contrastan con los que hizo en Amar te Duele y 7 Días.

Especialmente porque el cine de terror es un género, dice, con muchos seguidores en el país.

"Ahorita hay una nueva ola de cine de terror; tenemos un gran director que ha hecho películas de este tipo, Guillermo del Toro, y si las historias están bien hechas, tampoco es necesario tanto presupuesto en efectos especiales".

Primeras 2 fotos: Óscar Ponce
Maquillaje: Paola Villa
Cortesía: Talent on the Road Management

Videogalería de Martha

Lo hizo uno de sus mayores admiradores. Disfrútenlo.

jueves, 9 de agosto de 2007

Miedo (videoclip)

Esta canción de María Daniela y su sonido Lasser Drakar, aparece, aunque no lo crean, en algún momento de "Hasta el viento tiene miedo". El videoclip de la rola es, sin duda, una joya del kitsch.

CONOZCAN AL "OSO"


Incansable creador de dimensiones ocultas, herencia, quizá, de su traumática infancia pequeñoburguesa en Guadalajara, Jalisco (ciudad en la que aún reside por temor a las peceras y el smog del Distrito Federal), Alfonso Suárez Romero, el "Oso", ha escrito lo mismo novelas infantiles y juveniles (Maraca, Zapatos de cocodrilo), que guiones verdaderamente adultos como los de los cortometrajes Cruz y Señas Particulares, de Kenya Márquez; o esa joyita de culto que es el filme matamorense Puños Rosas (2004), de Beto Gómez. Recientemente, el "Oso" debutó también como director de largometraje con una película bastante rarita e inquietante protagonizada por Eduardo España, que financió él mismo, para la que sigue buscando apoyo para la postproducción (gente de dinero, anímense) y que hasta la semana pasada llevaba por título Ausencia.

Pero mientras llega esa lana para proyectar su ópera prima en Cannes, Alfonso nos entrega hoy, con su muy particular estilo, la primera parte de lo que, esperamos, será el recuento de cómo se involucró en la escritura de la nueva versión de Hasta el viento tiene miedo. Y claro, según él, todo lo que van a leer sucedió en realidad.

(EL) VÉRTIGO

Por Alfonso Suárez Romero (co-guionista)

Decido mirar por última vez hacia el vacío. Ésta sí debe ser la última. Me tiemblan las piernas. Son cuatro pisos cuesta abajo, más el mezzanine y la tiendita de la esquina. Seis en total. Vértigo absoluto. Por fin abro los ojos, entonces descubro a mi perro amarrado a una caseta de teléfono afuera de la tiendita de la esquina de donde casualmente sale mi mujer con una coca de dieta y un teléfono celular. Mi mujer acaricia al perro y después levanta su mirada que me encuentra, entonces ondea el celular.

-¡Te hablan!

¿Quién puede ser en este momento tan crucial? Debe ser alguien importante.


-¡¿Quién es?!
-¡Gustavo!
-¡¿Cuál Gustavo?! ¡No conozco a ningún Gustavo!

Mi mujer habla por el celular, parece entablar una conversación amistosa, como si conociera bien a la persona al otro lado de la línea.


-¡Dice que va a hacer una película de horror!

Parece que mi mujer ya se lleva de piquete de ombligo con el que está al otro lado de la línea y mi perro se orina descaradamente en el poste de la caseta telefónica. Mi mujer se vuelve hacia mí después de reírse de algún chiste de Gustavo.

-¡Ándale, no seas menso, te conviene!
-¡Es una trampa! ¡Gustavo no existe! ¡Gustavo es una invención tuya! ¡El cine mexicano de horror ya no existe más! ¡No voy a bajar!


¡Dios mío, qué vértigo! Me aferro con las uñas a la cornisa. Mejor bajo. Mi mujer me convida un trago de su coca de dieta, mi perro husmea el miedo que todavía no termina de bajar de mis piernas. Tomo la llamada. Es Gustavo Moheno. Sí. Lo conozco. Casi pierdo un oído gracias a él. Alejo un poco el teléfono celular de mis oídos pero alcanzo a escuchar su voz. Me habla de Carlos Enrique Taboada y de Hasta el Viento tiene Miedo. Cine mexicano de horror, ¿o es terror? ¿Quién sabe la diferencia? Mi mujer desamarra al perro.

-Lo voy a llevar al parque.

Mientras mi mujer se aleja con el perro, yo repaso mentalmente la filmografía completa del cine mexicano de horror (¿o terror?) de los últimos cuarenta años excluyendo las películas de luchadores, lo cual no requiere, por cierto, de ningún portentoso esfuerzo de memoria. En la noche no puedo dormir y mi mujer lo sabe.


-¿Cómo le vas a poner?
-¿A qué?
-A la historia del suicida.
-Ah... Vértigo.
-¿Vértigo? ¿Como la película?
-...El Vértigo.
-Lo que pasa es que tienes demasiadas influencias. Deberías intentar algo original cien por ciento.
-¿Cómo qué?


-Algo basado en ti, en tu vida, en alguna experiencia personal.
-¿Cómo qué?
-Escarba.
-No hay nada interesante.
-Escarba más, busca la raíz de todo.
-¿De todo? ¿Qué es todo?
-Pues todo.
-No tengo nada que contar.
-Todos tenemos historias.
-Hablo de buenas historias.
-Todos tenemos buenas historias.
-Hablo de buenas historias que puedan interesarles a los demás.
-Todos tenemos buenas historias que puedan interesarles a los demás. Hasta el Viento Tiene Miedo es una buena historia, yo vi la película cuando era chica y me asustó mucho, no pude dormir como en tres días. ¿Sale Lucía Méndez, no?
-Pero me acabas de decir que tengo que ser más personal, eso es un refrito.
-Por eso.
-¿Por eso qué?
-Va contigo, siempre andas pensando en cosas horribles. ¿De eso se trata la película, no? De cosas horribles.

Mi mujer se dio la vuelta poniendo fin a la conversación. Yo no pude dormir en tres días pensando en cosas horribles (CONTINUARÁ).


Alfonso Suárez, a la derecha, con el director Beto Gómez, durante el rodaje de "Puños Rosas"

miércoles, 8 de agosto de 2007

DANNY PEREA EN "CLAROSCURO"


Ganadora del Ariel a la Mejor Actriz por su papel de la solitaria Rita en Temporada de patos (2004), de Fernando Eimbcke, Danny Perea ha demostrado con creces, a sus 21 años, ser una de las jóvenes promesas del espectáculo mexicano. Después de verla regularmente en el sitcom Vecinos, de Eugenio Derbez, y tras una aparición fugaz en la teleserie El pantera, Danny está lista para revelarnos su lado más oscuro y al mismo tiempo intensamente luminoso como Josefina; sin duda, uno de los personajes más intensos de Hasta el viento tiene miedo.

¿Cómo describes a tu personaje?

Josefina está llena de cicatrices, de heridas profundas que no sabe cómo sanar pues, de alguna manera, cree que se las merece. Josefina es esquizofrénica; ésto la hace sentir distinta, automáticamente rechazada y culpable por serlo. Josefina padece de una soledad inmensa que lo contagia todo, pues aunque haya personas a su alrededor ella sigue estando profundamente sola. Si existiera una palabra exacta para definir a Josefina ésta sería “perturbada”: apenas puede hablar, como si sintiera el equívoco de sus acciones a cada paso, como si creyera que todo aquello que toca lo hiriera, lo rompiera… En consecuencia, su alma -que en el fondo es buena- trata de resarcir sus culpas hiriéndose y rompiéndose a sí misma.

¿Cuál fue la escena más dificil de rodar?


¡Prácticamente todas! Mi personaje es sumamente complejo, al igual que su historia. Tenía que absorber todo de Josefina, sus miedos, sus limitaciones, sus traumas, sus culpas, para que se reflejaran hasta en la forma de agarrar cualquier objeto, de caminar, de mirar, de hablar y de confrontar todo lo anterior con las circunstancias que va enfrentando el personaje durante el desarrollo de la historia. Aunque debo decir que la secuencia a la que más le tuve temor y que, incluso, en mi libreto la subrayé con un marcador de distinto color, fue la secuencia en la que Josefina les está platicando a los demás personajes acerca de Andrea y, después, al sentir que se están burlando de ella y que la toman por loca, sufre una crisis muy fuerte.

¿Cuál es el tema que te atrapó más de 'Hasta el viento tiene miedo'?

La soledad latente y evidente que existe en todos los personajes y lo riquísimamente complejas que resultan sus historias.

¿Qué nos puedes decir brevemente de tu experiencia de trabajo con tus compañeras?


Sé que cuando diga que fue delicioso trabajar con todas va a sonar a que todos los actores tenemos este diálogo guardado en nuestro disco duro para cuando se nos pregunta exactamente ésto. Pero ésa es la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Fue maravilloso; muchas de nosotras nos seguimos viendo y si no es así se debe más a cuestiones de tiempo y de trabajo que por falta de ganas. A pesar de que se pudo haber pensado que por ser puras mujeres la rivalidad o la envidia pudieron haberse dado, fue exactamente todo lo contrario. Si alguien tenía un problema con el vestuario ahí estábamos todas dispuestas a solucionarlo, o si alguien había tenido problemas con el novio (¡ja, ja!) éramos siempre todas oídos. No hay una sola compañera de la que no conserve un maravilloso recuerdo y no hay una sola compañera que no habite un lugar bien especial en mi corazón y en mis recuerdos. Esta es otra cosa que agradezco de Hasta el viento tiene miedo, no sólo el maravilloso casting que eligió el director para estar frente las cámaras, sino que también eligió un maravilloso casting para disfrutarlo detrás de cámaras. Siempre tuve a una compañera dispuesta a ayudarme y cuando puedes decir eso de las personas con las que trabajaste es, simplemente, un privilegio extraordinario.

¿Cómo fue trabajar con Gustavo Moheno?


Fue sencillamente maravilloso. Es un director que sabía lo que quería, sabía cómo quería contar su historia y, sobre todo, una de las cosas más importantes: sabía confiar en sus actrices. Fue un director que escuchaba tus propuestas, que las masticaba y confiaba en la razón que tenías para proponerlas. Me encantaba escucharlo hablar de Josefina, era impresionante todo lo que sabía de ella, era como si la hubiera conocido desde mucho tiempo atrás. En el set, su paciencia era admirable, podía tener el tiempo estrangulándole la yugular y una presión nada envidiable y él se daba su tiempo para resolver cualquier duda que tuvieras con un respeto que agradeceré siempre. Espero que el azar vuelva a juntarnos en otro proyecto pues fue realmente delicioso trabajar con un director como él.

¿Viste la película original? ¿Qué puedes decir que encontraremos en esta nueva versión?


Creo que una de las diferencias más significativas de esta película con la del maestro Taboada es que la nueva versión está llena de un profundo drama humano o de un drama profundamente humano. Se le da más importancia a la complejidad de los personajes, sabemos mucho más acerca de ellos. En el caso de mi personaje, en la película de Taboada Josefina era la niña chismosa que le arruina la fiesta a todas, pero aquí Josefina es un personaje complejo, lleno de recovecos que la hacen, como a todos los demás personajes, muy interesante... Es un guión excelente, tiene una maravillosa dirección y un casting increíble.

Danny en "Temporada de Patos"

Un vistazo a la película de Fernando Eimbcke, donde Danny se ganó la admiración de todos.